Los cátaros hicieron una grandísima contribución en la cultura europea cimentando las bases de sus logros más eminentes: Raimon Llull, Leonardo da Vinci, Miguel de Cervantes, Shakespeare, Voltaire, Beethoven son unos de los representantes más brillantes del catarismo espiritual.

El cátarismo influyó sobremanera los procesos democráticos tanto en Europa como en el resto del mundo. La democracia estadounidense no existiría sin los cátaros. Y la democracia actual necesita volver a nutrirse de la raíz cátara. Juan de San Grial enfoca a los cátaros no desde el punto de vista histórico sino que está descubriendo a los cátaros que hoy en día siguen bajando del cielo.

Los estadistas, gobernadores, representantes de cultura y arte de nuestros días han de entender que la sabiduría desea inocular las nuevas y verdaderas imágenes universales, los valores arquetípicos que han regido y rigen en las civilizaciones puras, prósperas y donde la decadencia no tiene cabida. La espiritualidad universal basada en los pilares que sostienen un pueblo de imperecedera paz ha de formar base de los procesos democráticos que se están llevando a cabo en Europa y en todo el mundo.

La perspectiva y la visión de Juan De San Grial de la historia, de la cultura y del futuro es única. Desde su punto de vista, el ser humano es un tesoro de valor incalculable en cuyo interior se encuentra la plenitud de la divinidad. Él descubre riquezas espirituales incontables, conocidas tanto por los cátaros como por otros pueblos que han sido fuente inagotable de sabiduría y perfección. Volver la mirada hacia estas verdades se hace indispensable hoy en día en un mundo que anhela volver a ser un “buen mundo”.

La Libertad se percibe como un descubrimiento creativo del potencial espiritual personal de cada uno y de todos los habitantes de la tierra. La Igualdad es un importantísimo don, considerar iguales a todos hijos e hijas de todo el mundo. Fraternidad es un maravilloso y magnífico diálogo de amor donde cada individuo se considera hermano en una gran familia universal. El Amor es esencial, amor sincero, desinteresado, se trata del amor que proporciona al alma una alegría inigualable a ninguna otra antes experimentada.

Así pues, los Cátaros son un soplo de aire fresco que abre las puertas hacia un nuevo mundo, un mundo capaz de volver a sus hermosos orígenes gracias a la recuperación de los valores arquetípicos olvidados pero inherentes al ser humano.