Nuevo humanismo - Juan de san GrialEl Humanismo es la doctrina o actitud vital basada en una concepción integral de los valores humanos, el cual ha pasado por diferentes escalas a lo largo de la historia según las religiones, movimientos políticos, filosofías, etc.

Hubo un tiempo en que la religión menoscabó al hombre profundamente afirmando que éste venía del barro, del polvo y sosteniendo que estaba marcado por el pecado original. Las religiones exaltaban a Dios por encima de todas las cosas, un Dios distante, hierático, juez, castigador y todopoderoso… siendo totalmente un sacrilegio que el hombre pudiera aspirar a la Divinidad o unirse con ella. En nombre de la religión se han cometido auténticas atrocidades contra la humanidad debido a esta concepción de que el hombre “viene de la nada”.

Con el Renacimiento en el siglo XVI y más tarde también con la Ilustración del siglo XVIII, se da un humanismo antropocéntrico en el que el hombre es el máximo valor y la Divinidad queda olvidada, dando lugar al racionalismo y ateísmo. Esta nueva concepción del hombre incentivó la industrialización y el desarrollo económico y lo material comenzó a ser más importante que el mismo hombre.En el primer caso, se prefiere la divinidad en perjuicio del hombre. En el segundo, el hombre en perjuicio de la divinidad. Para los ateos, Dios es nada, el hombre es todo. Para los teólogos, el hombre no es nada, Dios es todo.

 

 

No faltan en el mundo de la filosofía premisas como “el hombre es un lobo para el hombre” de Hobbes o la teoría nihilista y extremadamente elitista del Superhombre de Nietszche… teorías evolucionistas que hablan de la supervivencia del más fuerte y que están basadas en “la evolución” de Darwin. Sin embargo, todo esto se vuelve extremadamente peligroso cuando se aplica a la ciencia, a las nuevas tecnologías o a la medicina; el mayor ejemplo lo podemos ver cuando al final del siglo XIX un grupo de científicos americanos idearon la mejora biológica del linaje humano o eugenesia. Esta idea fue acogida por los fascismos y nazismos, dándose como resultado los mayores genocidios de la historia. Siempre se obtienen unos resultados horribles cuando una patria, un imperio o una raza es más importante que el valor individual del hombre. Y estos resultados se han podido observar a través de la auténtica deshumanización o transhumanización a lo largo de todo el siglo XX: guerras, genocidios, odio, cabezas nucleares, bombas atómicas, persecuciones y un triste largo etcétera…