El lirio blanco de la poesía de Juan de san Grial

La poesía de Juan de San Grial es el fenómeno más grande de la cultura mundial. No ha sido creada para compararla, igual que es imposible comparar al Padre Juan con nadie. Él tiene su propio valor absoluto.  Se puede abrir cualquier página de sus libros poéticos y hallar allí una revelación asombrosa.

Sus poesías son más semánticas, es decir, cada verso está lleno de un contenido que contrasta, según el ritmo de los sentidos, turnados en los renglones. Como una construcción de muchos pisos, la vemos en cada linea, está en cada poesía. Da la impresión, incluso, de que no está componiéndolo en la Tierra.

NO CON TINTA ESCRIBO…

No con tinta escribo, sino con lágrimas mírricas,

Desdeñando relictos e ídolos.

La divinidad no se parece a un monumento o memorial

El prójimo es más razonable que la cumbre interestatal.

Hablo de lo que ha pasado sin rastro alguno,

para 50 millones de hermanos

interlocutor nocturno.

1.

Música de la paz

Desde lo alto se dicta la paz.

Las rimas no son superfluas.

La música de la paz es silente,

no manuscrita, no hecha por mano de gente.

Transcurriendo a lo eterno cada día,

del divino lenguaje el río.

Sosiégate en sus aguas, ungido del Grial,

se deshace lo transitorio y temporal,

se borran las notas viejas y excedentes,

y algo nuevo se imprime, no entendible por las mentes.

2.

A las 6 de la madrugada,

el aposento eucarístico está iluminado.

Mis seres más serenos, mis seres más queridos

Van deprisa al altar del corazón a encender candiles.

La escritura ígnea, sin cálamo ni tinta,

Cristo viene a la tabla redonda, en los caballeros se multiplica.

3.

El lirio blanco del amor indecible

Florece el lirio blanco del amor indecible,

En los altares de la Iglesia de Juan.

Se iluminan los rostros de los adorables hermanos,

Se glorifica el taumaturgo Cuerpo de la Virgen,

El cual, durante cien mil años, al menos,

Se extasía en los brazos del Padre indecible.

Mi Señora Miné, milagrosa Patrona,

Madre de Dios española, Teoengendradora,

Dona la paz a los huérfanos terrenales en abundancia,

Del Tálamo Nupcial de lirios blancos que emanan fragancia.

4.

Padre que me engendrastes de la última gota

del amor puro y adorador

a la temperatura de  +3003 del corazón

en el seno de la Inmaculadez Original

de la Señora mía, Sabiduría Virginal.

Padre que en el desierto nunca te sueles apartar,

Padre que nadie me va a quitar,

Padre de la bondad, pacífico y sempiterno

que más allá de los límites verbales se revela

en lo profundo de los 144 castillos interiores,

del puro amor los inescrutables rostros,

excluyendo a Rex mundi y sus quimeras,

Padre mío, hasta el fin leal y verdadero…

Paz a las dos y media de la noche, adorado Padre,

Los teatros de los hombres son sellados.

Encantado me asosiego, en Tus brazos inmerso.

Paz en los tálamos nupciales.

Paz en el universo…

5.

Custodios del alto amor y cofres perlados,

de su sueño profundo por Tí despertados.

Las voces del reino en su corazón transparente resuenan:

liturgia con velas inapagables celebran.

6.

Madre adorada, cuida con celo a cada uno

de mis niños, de lunes a lunes, segundo a segundo.

Míralos, están indefensos.

Ante ellos, rex mundi y su venenosa paleta,

y cuántos testigos deambulan por los lúgubres juzgados,

entre la angustia y la postración abandonados.

Protége, ya sea en Moscú

o en Mauricio africano,

de las quimeras de una religión anticuada,

a mis seis mil millones de hermanos de la tierra

enfangados en trabajos y ocupaciones filisteas.

De la profecía mariana se cumplirá cada pacto,

En el vientre de su madre descansará el nonato,

Al hallar la paz anhelada tres horas antes del parto;

Será un bebé más en la tierra de los monstruos y santos.

Madre adorada, guárdalos lealmente y perdónales

La quimera nocturna y su ruindad las 24 horas

En las ciudades, ahumadas por chimeneas de fábricas.

Uno a uno, y a todos juntos, en su condición de huérfanos,

Únelos con los lazos del indecible amor…

Cura heridas desgarradas, Adorada Madre de Dios.

7.

La música del Reino es Tu Palabra

 Mamita, la música del Reino es Tu palabra

Acepta de tu hijo este canto agradable

Adorada Mamita, fiel hasta el final,

Guarda a tu discípulo turbado y pasional.

Entre castillos de naipes el alma se agita

a la espera de la revelación de su Mamita,

la más Bondadosa entre las bondadosas, que no se apresura,

Santísima Madre, Virgen divina y pura.

Desde la lejanía manda saludos, alimenta con verbos,

promete introducirnos en las alcobas Paternas…

¡En su momento, Mamita! Y ahora no me dejes desamparado,

en el goteo fragante de mirró muy bien guardado.

Estoy en paz, cuando está a mi lado la más luminosa

Mamita mía, ¡oh Virgen! alabada y hermosa.

Guárdame de mezclas impuras y que en mi corazón no logren entrar,

Protéjeme de las enfermedades que no puedo soportar,

de los prójimos y lejanos que provoquen tentación.

Hasta divinizarme, multiplica mi adoración.

Los espectros de la Tercera Roma de pronto han desaparecido,

¡Al son del flautillo,

                     los 200 millones de bonshomes han resurgido!

8.

No con tinta escribo, sino con lágrimas mírricas,

Desdeñando relictos e ídolos.

La divinidad no se parece a un monumento o memorial

El prójimo es más razonable

 que la cumbre interestatal.

Hablo de lo que ha pasado sin rastro alguno,

para 50 millones de hermanos

 interlocutor nocturno.

9.

Dios Amigo, Dios Espíritu,

Esposo eterno en la teogamia.

Bienamado anhelado y leal,

Padre inescrutablemente puro e intachable

Al Amado del Tálamo Nupcial –

miles de veces digo “SI!” Si! Si!

Le agradezco por mi batalla y por mi pasional,

qué honor, qué entrada en el sanctasanctorum.

Por las cruzes nobles y escaleras de metanoia,

que coronan lo pasional mas allá de los limites mundanos.

Por ser envuelto en las túnicas inmaculadas.

En mis bilocaciones el adorado Novio está cercano.

está conmigo sin retirarse Mi Bienamado :

           ¡buenos días Teocivilización, has llegado!

*  *  *

Salmo cátaro de Juan de San Grial:

El canto del Monte del Ruiseñor

Este mundo pasará,
bendecid la corona del ano de los bienes del Altísimo.
A los jardines fragantisimos del Padre del puro amor,
corresponde el canto de la ecclesia Juánica llena de candor.
En Tus atrios, Padre, habitan los bienaventurados.
Y los malditos estan acosados y preocupados.

La Tierra es la mezcla de lo celestial con lo infernal,
A las nueve y media, los lazos se liberaran.
En el corazon de cada persona, se guarda un cofrecito de mucho valor.
El hombre es la mezcla de las particulas de Cain y del amor,
con los dones de Minne y la inspiracion del Espiritu Claro Adorador.
Es admirable entre los santos y encantador.

Padre del perfecto lenguaje humano,
Tu trono dista de este mundo, está muy lejano.
Contra las huestes de Lucifer, Tu ejército has cenido.
El mammon es su milesimo primer diosecillo.

Las salidas de la mañana y de la tarde estan adornadas por el sol,
y el disco anaranjado se enciende en el corazón.
Has visitado las tierras, las has colmado con el apostolado del Verbo aturdidor.
Has vestido a la Santa Rusia y la Santa Iberia, con las vestes de Cristo del puro amor.

Has llenado los rios con aguas; los lagos, con peces.
En ellos la Teoengendradora se ha impreso para siempre.
Has multiplicado los cereales y has bendecido las cosechas.
Has cubierto con la paz, sin amenazar a nadie con flechas.

Bendecid la corona del añoo de la benevolencia del Padre solar,
en los aposentos de Minne, te olvidaras de todo lo demás.
Las ovejas obesas pacen en Tus campos tiernos.
¡Bendito es el Padre nuestro, el buenísimo de los mas buenos!

*