EL UNIVERSUM DEL BIEN Y DEL MALLa Tierra no es unívoca, según la definición de los cátaros de Peyrepertuse: “Aceptad la situación no unívoca del mundo”. ¿Qué es esto? ambos ‘univérsums’, el del bien y el del mal, están expresados de la misma manera en la 84ª civilización mezclada.

El misterio de la Tierra es la contraposición de dos grandes univérsums: del bien y del mal. Por lo tanto, es importante la elección. ¿Por qué razón llegan las almas a la Tierra? Ellas tienen que hacer su elección decisiva. ¡Claro que a favor del univérsum del bien, que trae la paz y la vida eterna! El univérsum del bien, que trae la sabiduría, amor, bondad, pureza, para llevar la cruz universal soportable de la Madre Divina.
¿Qué es el pacto con el diablo? es la aceptación incondicional del univérsum del mal mundial, cuando el alma da su consentimiento de concebir el univérsum del mal: ella conoce el mal y lo prefiere al bien, pensando que el mal es más alto, más cardinal, más correcto evolutivamente.
Podemos definir la suma del univérsum del mal: mal, asesinato, usurpación, lujuria, mammón, racionalismo (como justificación del mal y a-cordialidad) y el materialismo (como a-espiritualidad y desdeño del universo); la usurpación es mejor que la libertad; la lujuria es mejor que la pureza; el mammón mejor que el servicio sin lucro, por amor; el racionalismo es más favorable (como justificación del mal) que el corazón espiritual; la magia es preferible a la santidad; el univérsum negro a la espiritualidad.
Por eso es tan importante conocer el univérsum de la bondad en todo el conjunto de sus virtudes: la suma del univérsum de la bondad. Sí, existe el univérsum blanco, claro. La Tierra es el planeta de la elección. Aquí se realiza la preferencia. Desafortunadamente el mundo se ha atascado en el mal, y la tierra hoy en día es el imperio del mal, registrado en varios pueblos, Estados…
La elección del judaísmo, del cristianismo, del islam, no importa nada. Lo importante es la adherencia al univérsum. El univérsum no depende de las preferencias religiosas, ni del celo religioso hacia el cumplimiento de los ritos. Al terminar el plazo terrenal, las almas se enfrentan a dos tipos de destinos, que ellas ya han definido para sí mismas. No se realiza ningún juicio sobre el alma: el alma misma define el destino por la preferencia que ha mostrado por este destino en la Tierra.

¿Veis qué escrupulosamente está determinado el camino? 
Contra la lujuria viene la virginidad. 
Contra el asesinato viene el amor, lo pacífico. 
Contra la usurpación, llega la libertad. 
Contra el racionalismo, la espiritualidad. 
Contra el mammonismo, el servicio sin interés. 
Contra todo sortilegio y magia, la perfecta pureza y santidad. 
Y contra el racionalismo como justificación del mal, la cordialidad y la sabiduría.

En los cielos es preponderante el univérsum del bien. Por eso es tan importante el conocimiento del bien y del mal, la gnosis prohibida por Elohím. Elohím prohibió gustar del árbol del bien y del mal. Es muy importante tanto el conocimiento del mal como el del bien (gnosis) y todas sus consecuencias. El conocimiento del bien, en cuanto que es la fuerza y la vida. Y el conocimiento del mal en cuanto a que, a pesar de las preponderancias exteriores que promete y las gozadas, no es más que la enfermedad, la muerte, la tentación y la trampa.

 

Los cátaros nos extienden, junto a las llaves de la salvación de la humanidad, también el univérsum de la luz. Quien tiene en sus manos el pequeño carrito del univérsum de la luz, sigue venciendo el remodelado adaptativo, rechazando todas las quimeras de la obscuridad y del mal mundial, haciéndose el hombre bondadoso por excelencia. Ahora comprendemos que el bonhome es el ser que rechaza todas las manifestaciones del mal, la suma del univérsum del mal mundial, y prefiriendo abiertamente la sabiduría, el amor, la bondad, la pureza, la paz, la misericordia, la armonía y la hermosura, transladándose a la vida eterna (aftarsía).

bien y del mal el la practica del catarismo

Por supuesto que los destinos son importantísimos, ya que en esos destinos está mezclado todo con mucho miedo. Los destinos no dependen de las preferencias religiosas del ser, sino que están definidos por la elección de a qué parte ha optado el alma en la Tierra: hacia el mal o hacia el bien. Así, los tormentos cristianos, los limbos, los infiernos, los paraísos, no son más que quimeras.
Hace falta un ungido, un maestro, un anciano, un guía espiritual ¿para qué? para ayudar a hacer la elección a favor del bien, a favor de las despensas de la santidad perfecta, que descansan en los castillos interiores. Aceptar la bondad en la suma del univérsum nos concede los destinos claros y al revés: la tendencia a los imanes obscuros de la lujuria, del juicio, de la gula, del servilismo, supone los destinos obscuros, los agujeros negros.
El alma no es juzgada por unos preceptos y prescripciones exteriores, sino por la elección a favor de un univérsum malo o bueno y por sus castillos profundos. La Sabiduría clava su ojo en las despensas interiores del hombre y mira qué hay dentro. Y si está leyendo las ganancias hacia el univérsum de la luz, se puede salvar incluso al alma fatalmente dirigida al mal.
Así, uno de los misterios de la Tierra es: la Tierra es el planeta de la elección de preferencia para que el alma, poniéndose entre dos realidades que luchan entre sí, en este régimen mezclado haga su elección definitiva y cardinal: o hablar en nombre del trono de la Sabiduría (y entonces se le conceden las virtudes de la sabiduría, de la bondad, de la pureza…), o hablar en nombre del príncipe de este mundo, usando conformismo, enmascarándose, camuflándose, y prefiriendo el mal, el asesinato, la lujuria, la usurpación, el mammón, el materialismo, la magia, el racionalismo.
Ambos univérsums están manifestados simultáneamente y este régimen del mal tiene que ser superado: no pagar los impuestos que sirvan para hacer cabezas de misiles, rechazar el servicio militar que supone el asesinato de los inocentes, no comer carne, etcétera, etcétera. Rechazar el mal legitimado, la lujuria legitimada, el asesinato legitimado, la desigualdad y falta de derechos legitimados. Todo lo que está inculcado por el diablo como la quimera del remodelado adaptativo, tiene que ser rechazado, conocido, visto y decir NO.
La caballería de los años medievales también enseñaba sobre el escudo del caballero, de la espada del caballero, de la lanza y de la armadura.  El escudo es la bondad, la espada es la sabiduría, la lanza es el amor que vulnera el corazón y la armadura es la virginidad (ya que no deja pasar las flechas).
Sí, repito: el misterio de la Tierra es la elección entre dos posibilidades, entre dos univérsums. Y se cruzan en la Tierra. Y es muy importante elegir el univérsum inter-civilizacional, intergaláctico (del univérsum del bien). Los hijos de la luz pueblan miríadas, multitudes de civilizaciones. Y nos espera un vuelo muy alto, una excursión muy maravillosa por los mundos de la luz divina y del universum solar.
Desafortunadamente, no lo espera a aquellos que prefieren el asesinato, la perfidia, la hipocresía, la mentira. Ellos optan la tiniebla y luego navegan por los agujeros negros y trampas. Mientras tanto, se justifican a sí mismos racionalmente con el reglamento religioso y con adherencia a cualquier religión. Pero esas máscaras se les quitan en seguida en la eternidad. Todo lo que vemos en la Europa actual, en el mundo, es la invasión cien por cien de la tiniebla. Pero los blancos carabeleros nos prometen el cambio del orden mundial y el univérsum del bien será firme en la Tierra, como un pilar de la teocivilización.
Minné, minné y minné, he aquí la llave de la victoria sobre
las quimeras del mal mundial.  Minné automáticamente nos introduce en el
universum de la pureza y de la bondad, del amor y de la sabiduría.
Los caballeros del mal se defienden con la ayuda de armas de fuego, con asesinato y violencia, ojo por ojo y diente por diente. Los bonshomes asimilan otra cosa: el mal mundial se vence con la luz de la bondad inenarrable; los imanes de la lujuria y el asesinato se vencen con la virginidad más maravillosa, en cuyos atuendos hay que envolverse para ser devueltos al seno de la vida eterna.
LA PUREZA Y LA BONDAD. Aparentemente no son muy llamativas, pero ésta es el arma más fuerte de la oposición mundial de las fuerzas del bien contra las fuerzas del mal. Nosotros creemos que este armagedón transmundial, finalizará con la victoria de la Madre Divina, que personifica este octógono de sabiduría, amor, pureza, bondad, misericordia, armonía, paz y hermosura.
¡Fuera esta tiniebla de megapolis, con su lujuria legitimada, con sus depravaciones, libertinaje, pornografía y gente ajena unos a otros!¡Viva la libertad, la igualdad, la fraternidad y el amor! y ¡Viva la revolución espiritual!
Juan de san Grial