Este libro divino e inspirador contiene un tesoro maravilloso, capaz de perdurar en la eternidad. Cada una de sus páginas despierta un noche de las beatitudessuspiro, un alivio, una sonrisa, una lágrima de alegría y un rayo de sol ardiente en el corazón, que nutre nuestra alma y apacigua al ser inmortal interior.
Una poesía elegante y graciosa a la vez, magnífica y sonora, hija de la profunda meditación y gran compasión del autor, quien vive entre dos mundos: el cielo y la Tierra, en una esfera muy especial, como ungido que ha venido a ayudar a toda la humanidad. Sus versos reveladores transmiten el amor Minné, el amor superante y superior, que fue conocido en las civilizaciones inmaculadas de Hiperbórea, Atlántida, Arcadia… Son una melodía que nos acuna, nos sosiega y nos alegra, fruto del gran corazón de Juan de San Grial, a través del cual quiere revelar al mundo el AMOR bondadosísimo de la Madre Divina, la teoengendradora eterna que nos ofrece su amparo incondicional, estando siempre a nuestro lado y deseando ver felices nuestros rostros.
Almas buenas de la Tierra: artistas, ingenieros, agricultores, maestros, barrenderos… habitantes de las ciudades y de las aldeas escondidas, a todos vosotros, Juan de San Grial nos quiere ayudar a recuperar la auténtica LIBERTAD y a vivir según la perfecta BONDAD. Su anhelo fervoroso por cambiar este mundo mentiroso y reafirmar la nueva Edad de Oro, inspira a seguir sus pasos y a vivir únicamente con la fuerza del AMOR.
Juan de San Grial es poeta de la ternura en estado puro derramada, hecha de esencia mínnica relicaria que brota de su corazón atravesado. La perspectiva del amor que nos presenta es muy alta y él colmado de este mismo amor que derrama se hace padre fiel hasta lo último.
Los versos del autor son como música de un nuevo tiempo, se erigen como los pilares arquetípicos del bien victorioso para una nueva humanidad. Despierta como trompeta que resuena la memoria de nuestra auténtica patria celestial y de nuestros padres de amor. Calma y sosiega a los huérfanos de la tierra a pesar de sus circunstancias personales.
Esta poesía es la poesía de la recuperación, de la restauración de nuestros destinos luminosos, de lo que todos en el fondo a través de la voz de la conciencia profunda sabemos que constituye la base de nuestro destino como hijos amados, destino dado por una providencia bondadosa y revelada hoy por Juan de San Grial como Sofía Pronoia.
El autor como mensajero, minnesinger y trovador de los guardianes de las esferas protectoras de la humanidad, como atalante invencible por el mal, libera por fin con el cetro de su poesía al homo sapiens de su angustia mortal insoportable, y lo guía por el camino hacia la teohumanidad solar victoriosa.
La sabiduría divina de estas fragantes páginas nos conduce a un mundo luminoso, a través de un sendero bondadoso.

La poesía es marginal,

lo mejor se escribe de manera maquinal,

y lo demás es solamente una maquinación verbal.

La poesía nace en las fuentes del Santo Grial,

es hija del Padre triunfal,

prometida del Novio excepcional,

a los ajenos inalcanzable y desconocida,

de un castillo mudo extraída.

Habla hoy en día de mañana indiferente a lo perecedero,

que se apaga.

Para un amor sublime predestinada,

las mejores líneas se componen en tálamos de desposada.

Salen en la noche a viajes ilimitados las almas conscientes de dos mundos a la par,

aún más

estrechamente unos a otros entrelazados,

se encuentran en Hiperbórea,

detrás del círculo polar.