El saber encicPerseval Iberolopédico del padre Juan, su sensibilidad, su espiritualidad y su dominio de todos los registros y recursos de la lengua rusa producen una poesía bella, elocuente, aguda y muy expresiva. Para el lector, este es un libro instructivo y enriquecedor, un libro para reflexionar sobre lo implícito y lo explícito, un libro lleno de música para degustar y disfrutar, en el que tras cada nueva lectura se descubren nuevos aromas, matices y mensajes.

Javier del Pino (traductor del ruso)

Viajando en avión a Amsterdam, asistiendo a un foro económico en Madrid o esperando el tren a Zaragoza en la estación de Cartagena, lee el mensaje ardoroso de los versos del profeta español y vas a vivir y no morir. Vas a arder en la noche y no caer en la modorra.

¡Amigo mío, se acerca el amanecer de un nuevo calendario! Tienes en tus manos la guía de una nueva vida sin mal y sin la putrefaccón de la muerte. Arde con el amor no terrenal, como un cisne blanco en el castillo de Neuchwanstein. El reloj ha dado la hora de la inmortalidad, y el terrestre se ha transubstanciado en divinidad leyendo el libro de iluminaciones del poeta teoinspirado.

Timofeo Coliriádez

El amor vence a la muerte.

Yo por amor estoy dispuesto a morir por el prójimo.

La muerte es pícara, mentirosa, embustera.

Con Minné nunca e llevará bien. […]

La muerte tiene sus leyes razones

y códigos de honor.

Aunque te ahorques por miedo a ella.

Pero Minné expulsa al huésped indeseado,

desvela sus intrigas malditas.

Prohíbe las listas de fusilamiento, los suicidios y las guerras,

y la muerte se bate en retirada, como víbora venenosa.

La gente teme a la muerte, y la muerte

teme al amor virginal.

¡Deifica a la divinidad de Minné inmortal!

(“El amor vence a la muerte”)