LA RAMA JUÁNICA V: Los teogamas del bogomilismo

   En el corazón de nuestro contemporáneo Juan de San Grial ha empezado a brillar el sol del nuevo bogomilismo, que se ha vuelto estrella guía de la humanidad en su regreso al seno del bondadosísimo Univérsum. El ungido de la Sabiduría, Sofía, iniciado en los misterios de los arquetipos, de modo pacífico y misericordioso convierte a los pueblos al Padre y a la Madre del puro amor bondadosísimos.

   LA BONDAD ES ARQUETÍPICA. Por mucho que los malvados intentaron borrar la bondad, no pueden hacer nada contra ella. El arquetipo se manifiesta, a pesar de todo. Se lo puede ocultar temporalmente, debilitar, pero es imposible destruirlo. Y al contrario, el mal se borra sin dejar huella.
Es sabido que el eje mundial se ha movido en dirección a la bonhomización. También nosotros, hijos míos, hagamos moverse el eje espiritual un millón de grados en dirección a la bonhomización, ¡y se revelará al mundo una espiritualidad de tal bondad que las personas más puras se considerarán indignas y no preparadas!
¿Cómo conseguir que descienda a la tierra una bondad extraordinaria, un millón de veces más grande?Despertando del sueño milenario. Leyendo en la Biblioteca Mística. Na da más que su espíritu predispone en favor de la bondad inenarrable. ¡Y qué rostros imprimidos, tan hermosos…!

   Los teogamas de Juan de San Grial suponen un género particular. De una parte, La acumulación de Espíritu en el bogomilismo resume la práctica de acumulación de Espíritu Clarosanto, brilla para quienes buscan purificarse e iluminarse con la luz de la divinidad por su abundancia de llaves de transfiguración. De otra parte, introduce en los misterios del Univérsum y del hombre, que pueden ser revelados solo de lo alto.
En el centro del volumen V de los seminarios espirituales y las conversaciones proféticas de Juan de San Grial se encuentra la oposición entre la Madre Divina y su Adversaria, entre la rama de Juan y la de Pedro, los Carabeleros blancos y los humanoides. Al lector se le ofrecen los caminos de la victoria sobre el mal mundial y personal, y asimismo se despliega una galería magnífica de retratos de los candiles espirituales de nuestro pasado cercano.