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Reseña sobre el tema «Los componentes de la música Divina» – del Libro Piano como Orfeón de Juan de San Grial.

Efrén Martinez Morales

octubre 17, 2021

 de San Grial, J. (2015)  Fragmento del tema “Los componentes de la música divina” del Capítulo I. El Piano celestial, perteneciente al libro El Piano como Orfeón; Apuntes para la revolución del piano. Associació per l´ estudi de la cultura cátara.

Efrén Martínez Morales – 12/10/2021

¿Es sumamente necesario que la música cuente con un contexto divino emanado del corazón de su creación o interpretación? ¿Cuál podría ser la razón de este distanciamiento ejercido entre el músico actual y el tejido espiritual? Juan de San Grial nos habla al respecto sobre aquellos componentes que nos pueden encaminar a trascender en el verdadero arte musical y a su vez celestial.

Al citar con gran esmero estos sabios párrafos y anécdotas que derivan de la experiencia de este increíble maestro y autor, me atrevo a exponer sobre dichos componentes o conceptos que conducen a la relación música-divinidad, la cual nunca debiera descartarse por ningún momento.

Se puede decir que contribuye e incita a la comunidad musical a retomar esta gran importancia respecto al contexto divino, razón por la cual debería efectuarse sobre sí misma y proveer a la vez grandes elementos satisfactorios. Por tal motivo, fue que decidí abordar dicha cita al encontrarla sumamente vital en su énfasis, una vez dirigida al resto de músicos que evadimos esta área; esto nos podría proveer de una gran herramienta mística y opcional en nuestro legado artístico.

En otras palabras, partiendo de la transmisión de un mensaje o interpretación que el mismo músico se diera a la tarea de concebir y plasmar desde lo más profundo de su ser, hasta generar un gran tejido o enfoque espiritual expresado en una gama de planos sonoros; algo así como una especie de multitud de emociones, energías, colores y/o atmósferas únicas que revelan o cautivan, como si fuese la primera vez en cada creación e interpretación. De este modo, es como el verdadero músico lograra alcanzar su máximo nivel en el sentido celestial o místico.

Estos 2 componentes (la conceptualidad y la escucha interior de la música) que conforman la música divina son clasificados en 4 etapas:

-La 1ra; hace referencia al mismo mensaje, puesto que debe formularse porque es lo que le da el mismo sentido a la música divina.

-La 2da; se enfoca en desmenuzar la obra musical, hasta tocar el centro donde se aloja el verdadero significado o esencia mística, detrás de estos sonidos y silencios que se encargan de moldearla. Es decir, tocar el arquetipo.

-La 3ra; alude hacia la búsqueda y su aprecio con el espíritu, que consigue esta conexión con nuestro ser interno, partiendo del alma de dicha obra como del compositor y por ende del intérprete. Esto ocasionará el deleite pleno de la misma, la cual cobrará vida por medio de esta esencia que le ha sido brindada por los 2 medios; la fuente generadora quien viene siendo el autor al concebir esta idea musical de la obra, como también por el hecho de ser revivida y expresada esta por el intérprete, que a su vez le transmite parte de su esencia propia a dicha idea.

-Y por último, la 4ta; se trata de reflejar en alto esta interpretación, aun sea una y otra vez en cada obra, con una personalidad única y una especie de intención sorpresiva, emocional y encantadora, como si fuese la primer vez en ser presentada, para no perder de vista esa chispa y sobreiluminación (termino usado por el autor que designa un estado de unión con las dimensiones divinas que revela al interprete el modo de actuar, sentir y percibir) que la caracteriza en su esplendor.

En gran medida, Juan de San Grial afirma lo mucho que se ve relacionado la falta de estos componentes en la música actual con el entorno al que nos vemos expuestos hoy en día y que nos envuelve ante nuestros ojos, presenciando una enorme decadencia de la sociedad  en gran parte por la falta  de mantenimiento y expresión  de los valores espirituales  universales ( pureza, bondad, humildad, amor, compasión, etc.)

Sin embargo, creo firmemente que si nos proponemos buscar y concebir dicho enfoque, facilitará la posibilidad de reincorporarlo a nuestras actividades musicales y a otros hábitos cotidianos que se relacionen con el entorno; Por ende, una labor escénico-artística efectiva, acompañada de un equilibrio personal en todos los ámbitos, mantendrá una guía del enfoque espiritual.

Personalmente, el hecho de haberme dado a la tarea de tomar como punto de partida el Capítulo I. de su libro donde tuve el privilegio de consultar algunas citas y planteamientos relacionados con aquellas maravillas de figuras que han descubierto en lo más profundo de su ser este gran acontecimiento. Con ayuda de una a una de sus magnas obras que nos deja como su legado existe una creciente posibilidad de poder alcanzar un profundo estado de conciencia; en otras palabras, un gran florecimiento de dichas /sobreiluminaciones y maravillas espirituales que conectan al hombre con la divinidad, si el músico buscador fuera adentrado en el descubrimiento de un sin fin de profundidades arquetípicas en nuestros castillos interiores, como él mismo autor lo describe en sus revelaciones musicales.

El mensaje concebido y la interpretación proyectada son aspectos muy esenciales que todo músico no debería pasar por alto, si desea en verdad crear y transmitir dicha música en este maravilloso y trascendental contexto divino.

 

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2 Comentarios

  1. Brigit Britania

    Preciosa reflexión, pues como bien expresa el propio Juan de San Grial, la música fue antes que el verbo, y a la vez está dotada de un componente divino que le otorga fuerza y luz si el interprete no olvida el verdadero sentido de unión con la divinidad y expresión de valores arquetípicos. ¡Gracias!

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    • Walter Bonaparte

      Muchas gracias por tu respuesta Brigit y tu apoyo, así es, muy importante unirse a la esfera espiritual y desde allí actuar, por ello los grandes ungidos musicales consagraban sus actividades a las esferas puras para que no haya interferencia de motivaciones o pensamientos bajos, no armonicos. Cuanto más elevada es la consagración más elementos divinos hay en la composición musical y más puede abarcar convirtiendose en universal y eterna.

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