Una de las ventajas de acumular buen espíritu antes de realizar una obra de arte, es que (con dicha obra) se elabora de algún modo la esencia y el arquetipo de la vida. El arte, ante todo debe alimentar, dar vida, ilustrar, mejorar, divinizar como un Grial vivo que se derrama de la cornucopia infinita. El criterio del arte bueno o malo, saludable o patológico está en el Espíritu Claro